Algoritmos genéticos para crear publicidad

En Julio de 2015 se desarrolló un curioso experimento en las calles de Londres. A primera vista, se trataba de un monitor de publicidad como otros muchos que muestran anuncios en vídeo en paradas de metro y tren. Pero este tenía una característica especial: aprendía del comportamiento de los observadores.

Mediante técnicas de aprendizaje automático, mediante algoritmos de evolución genética, y seguimiento de las expresiones faciales, el sistema fue capaz de detectar patrones de comportamiento y atención para diseñar anuncios tanto o más eficaces que los generados por las agencias de publicidad. Más sorprendente es que generó esas reglas de diseño en 72 horas, cuando a las personas nos ha llevado décadas.

Aunque es cuestionable que las máquinas puedan sustituir la creatividad por completo, las aplicaciones de la Inteligencia Artificial en publicidad son incuestionables. Basta ver a Netflix o Amazon en acción haciendo propuestas a los usuarios basadas en su comportamiento. Los analistas ven en esta tendencia un refuerzo a la idea de que unos empleos caerán pero otros subirán, como los asociados a Big Data.

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