Australia utiliza drones guiados por IA para detectar tiburones

Bañarse en las playas australianas entraña un cierto riesgo de ser sorprendido por un tiburón. Según los últimos datos, se produce una media de 5 a 10 ataques por cada 100.000 habitantes al año. El problema es que ver un tiburón desde fuera del agua es difícil y hay que distribuir los recursos en 35.000 kilómetros de costa que tiene el continente. Para afrontar este problema, el gobierno ha puesto en marcha un programa de vigilancia con drones asistido por un sistema de inteligencia artificial.

La idea es utilizar los drones para captar imágenes aéreas de la costa y dirigirlas a un sistema de análisis en tiempo real, previamente entrenado mediante técnicas de aprendizaje automático. El sistema no busca sólo siluetas de tiburón, sino otros elementos indirectos que puedan tener correlación con su presencia, como delfines o ballenas. El resultado es una tasa de detección y alerta con un 90% de efectividad, lo que multiplica por tres el índice que se consigue con la inspección manual de las imágenes.

Los drones pueden usarse para tareas complementarias, como soltar balizas de señalización o dispersar repelentes de tiburones, que den margen para lanzar la alarma y despejar la zona de bañistas o buceadores. Tenemos todos los elementos de un problema de Big Data: gran volumen de información, gran variedad de información desestructurada y gran velocidad de generación de datos que tienen que ser procesados en tiempo real. No todos los problemas van a ser jugar al go o analizar tendencias de mercado.

Más información en Engadget.

Fotografía de Kerry Raymond.