El conflicto entre la privacidad y la investigación en Big Data

El cáncer es una de las principales causas de mortalidad en los países desarrollados, siendo los tipos más habituales los de mama, próstata, pulmón, colon y útero. Si bien no dejamos de efectuar avances en la prevención y tratamiento de esta enfermedad, estos se producen estudiando sólo el 3% de los casos que pasan por los servicios de salud.

El estudio de las características y evolución del resto de pacientes, un 97%, podrían ser decisivos en la aplicación de terapias más precisas para cada una de las variantes que se pueden manifestar. A fin de cuentas, el cáncer es una enfermedad genética con una amplia variedad de manifestaciones que tratamos de agrupar para simplificar su estudio y tratamiento, pero no porque sea la mejor estrategia, sino porque es la que permite realizar ensayos organizados.

El problema es que el interés general en introducir toda la información de los cientos de miles de casos a los que se podría tener acceso, para someterlos a algoritmos de inteligencia artificial, choca con el derecho a la privacidad de cada uno de esos pacientes. Una posible solución sería la normalización de un protocolo de cesión de derechos para investigación, que implicase la “anonimización” de los datos.

Más información en healthdatamanagement.com

Fotografía de Steven Harmes.